
Gran número el tres. Ya lo decía Julián, nuestro insigne director, que el tres es un número muy importante en este montaje. Y lanzó la pregunta a los actores: ¿qué creeís que es el tres? No, no hace falta que se lo preguntéis a ese oráculo que es la Wikipedia, no, yo os lo respondo rápidamente: tres son las horas que dura nuestro montaje a día de hoy. ¡Muchachada Kieu!

En circunstancias normales, uno podría rasgarse las vestiduras, poner el grito en el cielo de "tijera, por Dios!" y emigrar a una isla donde la palabra ladrillo signifique "fiestón" o "buen rollito", pero nosotros no estamos en circunstancias normales. Necesitamos un doctor Burke con el pulso firme (y no con la mierda de operación esa que le hicieron) que opere a corazón abierto y reduzca esto a dos horas. O eso o un monólogo introductorio a lo Pez en Raya, donde salgan dos tipos y expliquen que "este espectáculo, meollo, lo que se dice meollo, no tiene".

Por suerte, contamos con el mejor de los grupos. De hecho, más que un grupo, se ha convertido ya en una familia. Y no lo digo yo, lo dice Nam (recordad, el que dice ser "cuñao" de Mariano, dueño del Hostal y a partir de ahora Pater Noster). Nam, a quien hoy hemos dado todo el apoyo y los ánimos que una buena familia puede dar a alguien que lo está pasando mal. Ver a Mariano (a la izquierda) y a Isabel (su mujer, la tercera por la derecha) apoyarle así hace que hasta el tipo más duro eche una lagrimilla. Quién fuera un tipo de esos... porque me ahorraría una pasta en kleenex y colirio.

Pero bueno, no todo son momentos profundos en este montaje. Y sino que se lo digan a Ena, a quién poco le falta para montarse su propio chow. Como por ejemplo una peluca cortesía de Thuy, nuestra joya de traductora vietnamita, a la que le gusta más el reaggetón (con su perreo incluido) que al Rey mandar callar (ala, ya lo he dicho). Ver perrear a Thuy con ese gran tema de letra profunda, emotiva y reveladora que es "A ella le gusta la gasolina, dame más gasolina" es como el rocío: hay que vivirlo.
Aunque he de decir que el rey del chow es, sin lugar a dudas, el tío de Ena. En la fiesta que Thuy organizó en su casa, fue el invitado especial (o el acoplado de turno, según se mire ;oD). Y, por supuesto, se puso la peluca rubia. Y, por supuesto, bailó reaggetón. Y, por supuesto, Chinchaki estuvo allí con su cara de perreo, que, como dice Ena, más que ser sensual y atractiva, dan ganas de emigrar a Trinidad y Tobago del miedo que da. Juzgad por vosotros mismos.
3 comentarios:
¡Coñué Inaki, a ver si terminas ya esto que nos tienes en ascuas!Mientras tanto....CONFESIONES (Cha-chán) En la noche si prestaís atención y dedicaís vuestro tiempo, iluminados sólo por un halógeno cenital, sentados en el pasillo, junto a la puerta de la habitación de Tum y Nam podreís oir unos ronquidos que parecen proceder de un auténtico jabalí. Azotad al jabato. Ni un solo portugues pudo dormir ayer...MUCHACHADA KIEU. KIEUUUUUUUU
Chinchaki!
Madre mia tio la que estáis liando. No me perdería el estreno de esa obra por nada del mundo. Bueno, sólo por un especial de Enjuto Mojamuto. Besos para todos y ánimo, mucho ánimo!
Chin-Che,Chincha a Chino y Muleta Doc, se las pira y los deja cinchaos y chinchaki se queda como el chinche chinchador ochea goikoechea el chefe. Mucha chuerte y encheguida nos vemos, ala pues.
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